martes 1 de febrero de 2011

No estaba enamorado, solo tenía miedo.

"Y hasta lloré, un día..."

Sabes lo que significaba para él hacer semejante declaración. No se estaba llevando el dedo a la boca, se estaba metiendo la uña en la llaga. Pero es menester del ser humano el buscar el punto blando... y escupir dentro.
Entonces, me guié por un olfato sutil, y atiné a preguntarle, un tanto ansiosa y aconsejada por mis demonios, si hacía mucho de esa situación tan infantil y primitiva; y la respuesta me sobrevino, como si un monstruo se hubiera apoderado del reflejo de la ventana, y ya no me dejara por mucho tiempo ver mis ojos.
Era una ola que se congelaba al mismo tiempo que crecía, y formaba un puente frío entre sus ojos perdidos en la habitación con hedor a humedad y aspecto lúgubre.

Prendió un cigarro, y por un momento percibí, como quien mira un niño que gira en su propio eje y no termina, que lo que podía llegar a salir de ese momento, de esa boca... además de humo, no podía ser nada agradable.



Y me contó que a su hermana de 15 la manosearon, la violaron, y que quiso abortar; y no tenía guita, y el pibe que se le tiró encima en su primer fiesta fuera de casa, se borró del pueblo, no sin antes contarle a todos sus amigotes como "le había sacado la tapita" a ella, la hermanita del gringo,
y pobre gringo.

Pero fueron a lo de la vieja que vivía a dos casas de la farmacia, ahí metida al fondo del terreno, con dos chocos bien puestos que ladraban a cualquier que fuera de afuera; y el gringo, que es todo un hermano, la acompañó; así que ahí fueron los tres, con la Ramona que era compañera de escuela de la gringa, pero tenía más calle que la avenida de mayo... y golpearon las manos.

Primero salió la tía, después un nenito, y al último apareció La Chunca, como la conocían en el pueblo. La Chunca tenía fama de bruja desquiciada, de curandera, de chamán medio chanta, y de abortera... de todo eso lo de abortera tal vez se acercaba más a la realidad. Pasaron a una especie de living, muy precario y con olor a mierda de perro de meses; encima con la humedad del día medio lloviznoso, y el sol pegando en el techo vivo de la casa, el clima se volvía envolvente y narcotizante.
El gringo no era de esos pibes que sabían un poco de todo, el era un chico callado, introvertido, medio tímido, y medio lento; si hay algo que jamás hubiera imaginado, era un aborto. Menos se hubiera puesto a pensar en cómo enterrar a un feto de 7 semanas... yo creo que por eso la segunda opción le pareció mejor... casi por accidente, o por descuido.

La gringuita linda salió con el último aliento... y no porque perder a un hijo sea extenuante, si no, por el miedo y la sensación de mugre que tenía.

Como el buen hermano que ya dije que era, se quedó con ella toda la noche, sosteniendo su mano, limpiando las lágrimas, tratando de bajar la fiebre, diciéndole que sí a todo lo que ella dijiese, a todos sus delirios, a los pensamientos más tiernos, y a los más impuros.

Ella, pobresita, tan pequeña de cuerpo, pero con un alma tan grande herida, puteaba al pibe que le hizo eso, y se sentía mal; pero no por el manoseo, la violación, el aborto y demás, ella lamentaba estar puteando a alguien, desearle el mal con todo el alma, soñarlo muerto.


Y así partió, pensando que se iba porque era mala.

Y el gringo, solo podía pensar en que se sentía mejor... se sentía mejor de no tener que contarle a nadie,
lo del feto y los chocos.

1 comenlabios:

LUPISSSSSSSSSS dijo...

YO STOY EMBARAZADA DWE MI NOVIO EL ME DIJO QUE SI ALGUN DIA ME EMBARAZABA DE EL SERIA LO MEJOR PARA EL PERO TENGO QUE ABORTAR POR QUE ESTUDIO Y PORQUE AUN TENGO SOLO 16 AÑOS Y LO MAS MALO ES QUE SIS E DA CUENTA ME VA A DEJAR Y TENGO MIEDO