reflejo.
Amargo destino,
se volvió cocainómano,
terminó por volverse prisión.
Encierra mis placeres,
mis viernes,
una noche con una lluvia llegando y una bicicleta ajena.
Ya no quedan secretos,
soñé que eras mi compañero,
y las tardes eran de lucha, de sangre y lágrimas, nuestras, ajenas,
sensibles,
perdidas.
Una noche, tuve miedo y al despertarme,
soñé con el libertador,
sueño aniquilado con unas palabras densas de la mañana,
aniquilado, incomprensible.
El desamor de los demás,
hacia el hermano, vecino, amigo,
es igual o más cruel.
No te persigo a vos, no sueño con tu boca
sueño con las palabras que no vas a decir,
con un discurso,
con una marcha,
con una meta.
Sueño con nosotros.
0 comenlabios:
Publicar un comentario en la entrada